Ir a la pagina inicial
 
 
DOMINGO, 17 de Diciembre de 2017
Javier Maldonado Santillán - El nuevo eje
03 de Julio de 2014
Sin Futuro
Desde hace varios años la política en México carece de una
interpretación coherente del país, abierta hacia un futuro
reconocible.
La política pierde sentido y dirección si no tiende a un futuro atractivo, a
una idea de futuro anhelado o deseado. Sin ello es imposible saber hacia
dónde se va.

Desde hace varios años la política en México carece de una interpretación
coherente del país, abierta hacia un futuro reconocible.

No hay estructuras simbólicas de comunicación que generen un nuevo
relato, una nueva interpretación de un futuro promisorio que permita
integrar diferentes ámbitos, sistemas y diversidad social.

El problema no es poco. Sin un futuro reconocible y más o menos
razonable es difícil orientar el ejercicio de la política y arribar a los
acuerdos y a la aprobación de las reformas que el país tanto necesita.

La posmodernidad fija su mirada en el presente, en el instante, porque es
en él donde se construyen tanto el pasado como el futuro, o mejor dicho
los pasados y los futuros.

Elaboramos nuevas interpretaciones sobre el pasado en el presente, y es
en el presente donde imaginamos nuevos futuros posibles. Es sólo en él,
en donde nuestras acciones y actos determinan la historia y el futuro. Lo
que hagamos hoy nos define en el corto y en el largo plazo.

Añorar el pasado es un anacronismo que la política debe erradicar y
también muchos grupos sociales, en especial el sector de los jóvenes cada
ves más preocupados por el pasado que por su futuro.

Agotado la capacidad simbólica del gobierno y de los partidos, sólo que da
la vacuidad.

Sin un futuro deseable y creíble, no habrá rumbo no sólo para la política
sino para el país. No hay punto de referencia ni de dirección, no sabemos
a donde ir y esto impacta a todos los ámbitos de la sociedad.

Cómo pedir a los ciudadanos sumarse a un proyecto de nación que no
tiene un futuro claro y razonable.

Cómo exigir participación sin contar con un futuro compartido y
reconocible por la mayoría.

Si se quiere dar rumbo al país es necesario primero tener futuro.
Envia esta opinión por e-mail
Versión para imprimir
Regresar
Copyright © 2009 - Todos los derechos reservados